Sexo e internet

Sexo e Internet en pocas palabras

Tú ya sabes que internet puede ser un lugar divertido donde se puede encontrar cosas chéveres (¡como Mucha Nota!), pero también puede ser un lugar peligroso porque nunca sabes “quién está al otro lado”.

Muchos chicos y chicas han tenido muy malas experiencias por confiar ciegamente en las redes sociales, por chatear con personas desconocidas e incluso por entrar a sitios para citas virtuales (“sexting”) o páginas pornográficas.

Aquí abajo puedes encontrar información bacán para saber moverte por internet con seguridad.

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Navegar por internet con seguridad

Cuando navegues y te relaciones con otras personas en Internet, pon realmente todo tu empeño para no causar daño a nadie y para mantenerte lejos de amenazas y problemas. Por lo tanto, tenemos que comprometernos a:

  • No enviar nunca fotografías mías o de mis familiares, sin el permiso de mi padre o madre.
  • Informar a padres, madres y profesores cuando encuentres información que te haga sentir incomodidad y/o amenaza.
  • No dar nunca, a personas que no conozcas de manera presencial, tu información personal: dirección particular, número de teléfono, etc., nombre de tu colegio, nombres de tus familiares (padres, madres, hermanos, hermanas, etc).
  • No aceptar citas de personas desconocidas y avisar inmediatamente a personas adultas de tu confianza. Recuerda que hay personas que no siempre son lo que dicen ser; por ejemplo, alguien me puede decir que es un chico de 12 años y en realidad ser un señor de 45.
  • Desconfía de personas recién conocidas que quieran verte por medio de la cámara web del computador o que encienden su cámara sin que lo hayas pedido.
  • Respetar la información que tienes de tus amigos y amigas y no publicarla en Internet sin su autorización.
  • No revelar nunca a nadie, que no sean tus familiares (ni siquiera a tus mejores amigos o amigas), tus claves de acceso al correo electrónico y a las redes sociales. Esto evitará que suplanten tu identidad.
  • Utilizar contraseñas fuertes, difíciles de adivinar, que tengan al menos 8 caracteres, que incluyan la combinación de números y letras.
  • Cerrar completamente tanto tus cuentas de correo electrónico como de redes sociales cuando terminas de utilizar el computador.
  • No realizar procedimientos en Internet que cuesten dinero, sin el permiso de tu padre o madre.
  • Nunca contestar a mensajes que sean agresivos, obscenos, amenazantes o que te hagan sentir mal o amenazado.
  • No responder correos electrónicos de personas que no conozcas personalmente.
  • Cuidate en los ambientes tecnológicos como lo harías cuando sales a la calle; utilizando tu criterio para seleccionar los sitios que visitas en internet y las personas con las que interactúas.
  • No permitas a tus panas por Internet, cosas que no les permites a tus panas del colegio o del barrio.
  • Permitir, en las redes sociales en las que participas (Facebook, Whatsapp, Snapchat, etc), que únicamente tus panas puedan ver y comentar lo que compartes, lo que publicas en el muro y pon aprobación previa de etiquetas de fotos.
  • Permitir, en las redes sociales en las que participas (Facebook, Whatsapp, Snapchat, etc), que solamente mis panas puedan ver mi información de contacto y mis fotografías.
  • Reflexionar, antes de subir una fotografía a un sitio social, si la foto se presta para que otra persona la descargue y me haga daño a mí o a otras personas.
  • Aceptar solicitudes de amistad en redes sociales que provengan únicamente de personas conocidas.
  • No utilizar, en las redes sociales en las que participas, identidades falsas para suplantar personas.
  • Nunca descargar, instalar o copiar nada de Internet sin el permiso previo de padres, madres o profesores.
Sexting, cyberbulling, grooming

Solo hace falta el propio cuerpo y un celular para hacer sexting. Esto es, enviar mensajes, fotos o grabaciones eróticas o sexuales, captadas por uno mismo, a otra persona a través del teléfono o Internet. Muchas personas piensan que se trata de sexo seguro, al no haber posibilidades de embarazo o contraer Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS). Pero la realidad es que tiene importantes riesgos. Una vez que enviaste el material, pierdes el control sobre él, y abres la posibilidad de que se difunda de manera masiva.

Incluso aunque compartas fotos eróticas con tu pareja actual, las consecuencias de esto pueden ser graves. La mayoría de revelaciones de material erótico suelen hacerlas ex parejas, así que piensa bien antes de enviar este tipo de fotografías…

Además, este contenido erótico, una vez que lo envías, puede ser utilizado por otras personas, incluso compañeros, compañeras, o amistades, para amenazarte (sextorsión) o acosarte (cyberbulling). También existe el grooming, que es cuando una persona adulta se hace pasar por niña, niño o adolescente para entablar una amistad contigo para luego hacerte  chantajes.

Aunque todas estas cosas son un delito y esas personas pueden ir a la cárcel, lo mejor es que  pienses mucho antes de enviar material con el que después te pueden atacar.

Y, por último, si alguna vez te llegan ese tipo de mensajes y contenidos a tu email o a tus redes sociales, NO LOS DIFUNDAS. Ponle fin a la cadena de acoso. ¡Alguien te lo agradecerá muchísimo!

Es malo ver pornografía?

Es frecuente la búsqueda de pornografía o porno (imágenes o videos de contenido sexual explícito) en internet.

La pornografía puede ser usada como una herramienta para obtener placer en el marco de las fantasías sexuales, pero ponte pilas porque NO ES una buena forma de aprender sobre relaciones sexuales.

Lo que ves en una fotografía o video porno, es una ficción, nunca una realidad. Quienes aparecen son actores y actrices que fingen un papel, igual que en otras películas.

Entonces, de la misma forma que por ver una película de acción con muchos disparos no sales a la calle haciendo lo mismo, igual en una película porno, lo que ves es falso, fruto de la imaginación del guionista o el director, así que no lo tomes como un referente de la realidad.

La pornografía está ahí accesible y, probablemente, la vas a ver aunque te digan lo que te digan. Así que solo recuerda esto: ¡se trata de ficción!

Pero en lo que sí tenemos que estar de acuerdo es en la necesidad de luchar contra la pornografía infantil, es decir, aquella en donde aparecen menores de edad.

Este tipo de material es una brutal violación de los derechos humanos de niños, niñas y adolescentes y no podemos aceptarla de ninguna manera.

Si descubres que alguien realiza o ve este tipo de actividades, lo mejor que puedes hacer es denunciarlo a la policía. Estarás ayudando a que niños, niñas y adolescentes sean rescatados de la explotación y la violencia sexual.

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