Ayudar a retrasar el inicio de las relaciones sexuales

Ayudar a retrasar el inicio de relaciones sexuales en pocas palabras

  • Como padres o madres, podemos jugar un papel importante en ayudar a nuestros hijos o hijas a retrasar las relaciones sexuales hasta que estén listos.
  • Podemos entender las razones sociales por las que los y las adolescentes optan por tener relaciones sexuales o esperar.
  • Podemos ayudarles al fijar expectativas acerca de la actividad sexual, hablar con ellos y ayudarlos a desarrollar su autoestima.
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¿Cuándo debo comenzar a hablar con mis hijos o hijas de esperar para tener relaciones sexuales?

Es conveniente hablar con los niños y niñas antes de la pubertad acerca de esperar para tener relaciones sexuales, ya que allí es cuando los pensamientos sobre la actividad sexual aumentan. Leer acerca de cómo hablar sobre sexo y sexualidad puede ayudarnos a sentirnos más cómodos para hablar.

Es importante transmitir a nuestros hijos e hijas nuestros valores acerca de las relaciones sexuales. Antes de hablar, debemos pensar en nuestros valores y lo que queremos para nuestros hijos e hijas. ¿Cuándo creemos que sería aceptable para ellos o ellas que se conviertan en personas sexualmente activas? ¿Queremos que nuestros hijos e hijas esperen hasta el matrimonio o hasta tener una relación seria antes de tener relaciones sexuales?

También podemos pensar en cuándo y en qué condiciones creemos que sería aceptable que nuestros hijos e hijas adopten otras conductas sexuales, como besarse y tocarse. Es importante que tengamos estos temas en claro, de modo que podamos darles un mensaje claro cuando tengamos conversaciones con los y las adolescentes.

¿Por qué los y las adolescentes comienzan a tener relaciones sexuales? ¿Qué puedo hacer para que esperen?

A continuación, presentamos varias razones sociales comunes por las que los y las adolescentes optan por tener relaciones sexuales. Debajo de cada una, encontrarás sugerencias sobre cómo podemos responder a estas razones. Podemos analizarlas con nuestros adolescentes y decidir si alguna de ellas influye en su pensamiento.

1.  “Me sentiré más adulto o adulta”.
A muchos adolescentes no les gusta sentir que alguien tiene control sobre sus vidas. A medida que maduran físicamente y experimentan más independencia, algunos sienten que están listos para tener relaciones sexuales y que hacerlo los hará más maduros e independientes.

Posibles respuestas de los padres o madres:

  • “Entiendo que quieras sentirte más adulto o adulta. ¿De qué otras formas puedes sentirte adulto o adulta sin tener relaciones sexuales?”
  • “Si tienes relaciones sexuales y ocurre algo inesperado, como un embarazo o una infección de transmisión sexual, ¿cómo enfrentarías esa situación? Estas consecuencias podrían afectar a tu plan de vida y podrían generar dificultades en nuestra familia”.

2.  “Sé que voy a disfrutar del sexo”.
Para muchos adolescentes, la vida se trata del “aquí” y el “ahora”. La adolescencia es una etapa de la vida que puede estar llena de altibajos emocionales y no es extraño que los y las adolescentes busquen personas y actividades que les hagan sentir bien. Para algunos y algunas adolescentes, el sexo se presenta como una manera positiva de sentirse satisfechos.

Posibles respuestas de los padres o madres:

  • “Hablemos de esto. El sexo puede parecer una buena idea ahora, pero si no tomas decisiones informadas y responsables, también puede tener graves consecuencias para el futuro ”.
  • Recordemos que en cualquier asunto y cuando hablamos de sexo especialmente, valores como el respeto, la confianza y la sinceridad deben ser fundamentales.
  • “Sé que crees que sería placentero tener relaciones sexuales. Pero existen muchísimas otras maneras de sentirte bien y tener una relación íntima con alguien, puedes explorarlas...”.

3.  “Está bien si tengo relaciones sexuales porque todos lo hacen”.
A veces hay mucha presión social sobre el inicio de la actividad sexual, pero en la mayoría de casos, muchos adolescentes cuentan historias no tan verdaderas sobre sus proezas sexuales.

Posibles respuestas de los padres

  • “Parecería que todos lo hacen, pero esto no es así.
  • “Menos de la mitad de todos los alumnos de secundaria han tenido relaciones sexuales. Es totalmente normal esperar. Que todos y todas estén hablando de eso no significa que todo el mundo lo haga”.

4.  “Creo que es bueno tener relaciones sexuales si realmente amo a la otra persona”. / “Quiero tener más intimidad con mi pareja”. / “Tener relaciones sexuales es la mejor forma de mostrarle a mi pareja cuánto la quiero”.
Muchos y muchas adolescentes creen que perderán a su pareja si no tienen relaciones sexuales. Otros, incluso, creen que necesitan tener relaciones sexuales para demostrarle a su pareja su amor, eso también se conoce como la “prueba de amor” que los chicos suelen pedir a las chicas.

Posibles respuestas de los padres

  • “En una relación saludable, tu pareja respeta tu decisión de no tener relaciones sexuales y no te presiona”.
  • “El sexo puede ser una forma especial de compartir el amor con alguien. Pero tu pareja debería amarte independientemente de que tengan relaciones sexuales. Pensemos en otras formas de demostrar cariño sin tenerlas”.
  • Si te está pidiendo la “prueba de amor” y te sientes presionada, este chico no te está respetando, el amor no se debe probar a nadie, es algo que se construye todos los días.

5.  “Si tengo relaciones sexuales, sabré qué se siente y no sentiré más curiosidad”.
Para muchos y muchas adolescentes, la curiosidad cumple un papel importante en su desarrollo. El sexo es uno de los tantos temas que les llaman la atención.

Posibles respuestas de los padres

  • “Parece que sientes mucha presión por saber cómo es el sexo. Pensemos de qué manera podemos controlar esa presión”.
  • “Entiendo por qué sientes curiosidad, pero no es un buen motivo para tener relaciones sexuales. En nuestra familia, la actividad sexual es una decisión realmente importante y me gustaría que habláramos más sobre eso”.

6.  “Si tengo relaciones sexuales, los demás me aceptarán más”.
Muchos y muchas adolescentes creen que serán más aceptados entre sus pares y resultarán más atractivos a posibles parejas si tienen relaciones sexuales. Podemos advertirles a nuestros hijos o hijas sobre estas presiones y sobre la importancia de tomar decisiones sin dejarse afectar de la opinión de los demás.

Posibles respuestas de los padres

  • “Al parecer, tener relaciones sexuales es una forma de tener más amigos o amigas, pero realmente quien quiere ser tu amigo no va a fijarse si has tenido o no relaciones sexuales, las amistades se basan en otros valores”.
  • “Los verdaderos amigos o amigas apoyarán tu decisión de no tener relaciones sexuales. A los verdaderos amigos y amigas no les importa si has tenido o no relaciones sexuales. La amistad va mucho más allá de eso.
¿Cómo puedo ayudar a mis hijos o hijas a enfrentar la presión de grupo por tener relaciones sexuales?

Los y las adolescentes enfrentan todo tipo de presión de grupo, especialmente cuando se trata de sexo. A continuación, presentamos algunas formas comunes en que nuestros hijos reciben la presión de grupo:

  • “Todos lo hacen”. Los y las adolescentes tienen un fuerte deseo de ser aceptados y muchas veces, hacen cosas porque creen, erróneamente, que todos las hacen.
  • “Quiero sobresalir”. A veces, el deseo del adolescente de sobresalir y gozar de la admiración de sus pares es más fuerte que el deseo de cumplir con las reglas.
  • “Quiero proyectar una imagen”. Los y las adolescentes reciben muchos mensajes de diferentes fuentes que comunican que el sexo es genial, divertido, excitante y una actividad madura o “de adultos”.

Podemos ayudar a nuestros adolescentes a enfrentar la presión. Habla con ellos y ellas acerca de lo que podrían escuchar y ayúdales a practicar respuestas con las que se sientan cómodos:

Cosas que nuestros hijos o hijas posiblemente escuchen:

  • "Vamos, todo el mundo lo probó."
  • "Si no lo haces, no podrás estar más con nosotros”.
  • "Vamos, ¿cuál es el problema?"
  • "Lo hicimos una vez, ¿por qué no hacerlo de nuevo?"
  • "No quieres que todos piensen que eres un perdedor o perdedora".
  • "No me digas que tienes miedo de meterte en problemas".
  • “Si realmente me amaras, lo harías”.

Respuestas que podemos sugerir a nuestros hijos o hijas que utilicen cuando se ven presionados:

  • “Esto no es lo mío".
  • “Somos muy jóvenes para asumir esa responsabilidad”.
  • “Mis planes para el futuro son más importantes que tener relaciones sexuales ahora”.
  • “No quiero hacerlo”.
  • “¿Por qué me insistes cuando ya te dije que no?”
  • “Mi mamá realmente se enojaría”.
  • “Podría enfermarme o quedar embarazada”.
  • “Va en contra de mi religión”.
  • “NO”.
¿Cómo puedo ayudar a mis hijos o hijas a fortalecer su autoestima para que no cedan a la presión de grupo?

Desarrollar la autoestima de nuestros hijos e hijas es una forma importante de combatir la presión de grupo. Las personas que tienen buena autoestima tienen una firme sensación interior de que están bien y confían en sus propios valores. Los y las adolescentes con autoestima alta se sienten bien consigo mismos y tienen confianza en sus capacidades. Tienen objetivos y sienten satisfacción en sus relaciones con los y las demás. También tienen menos probabilidades de ceder ante la presión de tener relaciones sexuales antes de estar listos.

A continuación, presentamos algunas formas de fomentar la autoestima de nuestros hijos o hijas:

  • Elogiarles. Podemos reconocer las aptitudes y los logros de nuestros hijos e hijas y elogiarles. Podemos elogiar a la persona o a la conducta: “¡Es genial cómo hiciste eso tan bien! Me encanta que hayas hecho eso”.
  • Elogiar el esfuerzo. Podemos hacerles saber a nuestros hijos o hijas que no siempre tienen que “ganar” o ser perfectos. Podemos alentarles para que se sientan orgullo y disfruten de la actividad en sí.
  • Darles opciones. Los y las adolescentes se sienten mejor consigo mismos cuando pueden tomar decisiones que afectan a su vida. Siempre que sea posible, podemos acompañarles en la toma de sus propias decisiones. Esto puede hacerse fácilmente con cosas pequeñas, como la vestimenta o la decoración de una habitación. También podemos promover que ayuden a tomar decisiones importantes para toda la familia.
  • Darles tareas. Tanto los chicos como las chicas adolescentes pueden lavar los platos, sacar la basura o cuidar a las mascotas. Trabajar juntos es una parte importante de poder contar el uno con el otro. Los y las adolescentes se sienten mejor consigo mismos cuando sienten que son miembros de la familia, que cooperan. Al asignarles tareas, podemos dejar que los y las adolescentes elijan de cuáles prefieren hacerse responsables.
  • Alentar a los y las adolescentes a fijar objetivos realistas. La autoestima baja generalmente se origina en el hecho de imponernos exigencias que no podemos cumplir. Podemos ser realistas en cuanto a lo que esperamos de nuestros adolescentes. Podemos ayudarles a que sean realistas también. Fijar expectativas muy bajas también puede ser perjudicial. Podemos ayudar a nuestros adolescentes a fijar objetivos altos, pero no tanto que resulten inalcanzables. La clave es ser realistas.
  • Hacer cumplir las reglas en privado. Nunca debemos reprender a nuestros hijos o hijas en público, especialmente frente a sus amigos y amigas. Esto es humillante y realmente les lastima. Puede disminuir su autoestima y generar sentimientos negativos. Siempre que sea posible, podemos intentar hacer cumplir las reglas en privado. Fijar límites también es importante.
  • Evitar hacer comparaciones. Casi siempre habrá alguien que puede hacer mejor las cosas que nuestros hijos o hijas. Podemos enseñarles a utilizar los objetivos personales y no el comportamiento de otros para medir el éxito. No importa realmente cómo hacen las cosas otras personas. Lo que importa es que nuestros adolescentes alcancen los objetivos que se fijaron o al menos, que hagan un esfuerzo real para alcanzarlos.
  • Tomar en serio los problemas de los y las adolescentes. Es posible que, a veces, nuestros hijos o hijas nos cuenten cosas que les molestan. A veces, pensamos que “no es para tanto”. Pero los problemas que parecen no ser importantes para nosotros pueden ser muy importantes para ellos o ellas. Podemos reconocer los sentimientos de los y las adolescentes (“Veo que esto realmente te molesta”) y ayudarles a resolver los problemas.
  • Sentir orgullo por nuestra herencia cultural. La forma en que los y las adolescentes se sienten sobre su etnia y cultura puede influir en su autoestima. Esto significa que es importante para toda la familia apreciar las cualidades positivas de sus identidades étnicas o culturales. Podemos hablar con ellos acerca de nuestras raíces  y reconocer tradiciones culturales, cualidades y valores especiales. Podemos hacer participar a los adolescentes en actividades que los ayudarán a aprender sobre la historia de su familia y su cultura. Ecuador tiene una rica diversidad cultural y debemos sentirnos orgullosos de ella.
¿Qué más puedo hacer para cuidar la salud de mis hijos o hijas adolescentes?

Además de hablar con nuestros hijos e hijas, construir una relación íntima con ellos y ellas y ayudarles a poner límites son aspectos también muy importantes.

Desde luego que llegará el momento en que nuestros hijos o hijas decidirán ser sexualmente activos. Es igualmente importante para nosotros estar listos para orientarlos cuando se conviertan en sexualmente activos, estemos o no de acuerdo con esa idea.

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