Relacionarse con hijos o hijas que ya han iniciado sus relaciones sexuales

Relacionarse con hijos o hijas que ya han iniciado sus relaciones sexuales en pocas palabras

  • Como padres y madres, podemos ayudar a nuestros hijos e hijas a estar saludables y seguros.
  • Podemos apoyar a nuestros hijos e hijas a tener relaciones saludables.
  • Podemos ayudarles a identificar relaciones que no son saludables.
  • Podemos ayudarles a lograr sus planes de futuro.

Tanto si nos gusta como si no, muchos chicos y chicas adolescentes tienen relaciones sexuales. A la edad de 19 años, siete de cada diez ya han tenido sexo. Muchas chicas o chicos han tenido una infección de transmisión sexual y casi el 50% de las mujeres ecuatorianas han sido madre antes de los 19 años. Los padres y madres de chicos o chicas que ya han iniciado sus relaciones sexuales pueden marcar una diferencia: pueden ayudarles a tener relaciones sexuales seguras.

Aquí están algunas preguntas comunes de padres y madres que saben que sus hijos o hijas son activos sexualmente o que sospechan que lo son y sus correspondientes respuestas.

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¿Puedo hacer algo para influir en la vida sexual de mi hijo o hija?

Sí, como padres o madres podemos hacer una diferencia. Los y las adolescentes se benefician de tener relaciones positivas con sus familias. Tienen menos parejas sexuales que otros adolescentes y muy probablemente tendrán relaciones sexuales protegidas. Los y las adolescentes también se benefician cuando sus papás o mamás les ofrecen consejos sobre las responsabilidades de tener relaciones sexuales y por esto corren menos riesgos que otros y otras adolescentes.

Al final, los y las adolescentes tomarán sus propias decisiones respecto a su vida sexual, pero podemos ayudar a que estas sean buenas decisiones.

¿Cómo puedo ayudar a que mi hijo o hija tome buenas decisiones sobre sus relaciones y el sexo?

Tenemos que ser lo más pacientes posible cuando sabemos que nuestros hijos o hijas están teniendo relaciones sexuales. Algunos adolescentes se preocupan de cómo van a reaccionar sus papás o mamás, algunos sienten vergüenza de hablar del tema, otros no están seguros sobre cómo hablar de ello. Hablar con los papás y mamás sobre sexo requiere de mucha valentía.

Cuando los y las adolescentes hablan con nosotros sobre sexo, nos están demostrando que quieren una relación abierta y honesta con nosotros. Lo más importante para nosotros es escuchar, sin importar cómo nos haga sentir lo que estamos escuchando.

Una vez que el tema está abierto, los padres y madres pueden ayudar. Podemos ayudarles a pensar en sus relaciones para que sean saludables, a ser coherentes con sus valores, podemos animarles a utilizar siempre métodos anticonceptivos y a practicar sexo seguro para prevenir embarazos no deseados y Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS).

¿Cómo puedo ayudar a que tenga relaciones saludables?

Podemos ayudar a nuestros hijos e hijas a entender qué significan las relaciones saludables, basadas en valores como: la buena comunicación, el respeto, la confianza, la honestidad y la igualdad. Aquí están algunas preguntas que podemos hacer a nuestros hijos o hijas para ayudarles a saber si sus relaciones son saludables:

  • ¿Hablan abiertamente de sus sentimientos el uno con el otro?
  • ¿Qué ocurre cuando hay un desacuerdo entre ustedes?
  • ¿Escuchan las ideas del otro?
  • ¿Se sienten orgullosos el uno del otro?
  • ¿Se tienen confianza mutua?
  • ¿Respetan las necesidades del otro sobre la familia y los amigos?
  • ¿Ambos admiten cuando cometen un error?
  • ¿Ambos se perdonan los errores?
  • ¿Siempre se sienten seguros el uno con el otro?

Podemos discutir estas preguntas con nuestros hijos o hijas y animarles a discutir esto también con sus parejas. Todos queremos sentirnos seguros y amados. Cualquier persona que es capaz de responder honestamente “sí” a todas estas preguntas, probablemente está en una relación saludable.

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo o hija a saber si están en una relación violenta?

Aquí están algunas preguntas que podemos utilizar para hablar con nuestro hijo o hija y averiguar cómo es su relación:

  • ¿Alguna vez se pierden el respeto al otro?
  • ¿Alguna vez hacen sentir al otro como feos o estúpidos?
  • ¿Alguno de ustedes presiona al otro para que haga cosas que no le gustan?
  • ¿Alguna vez ignoran o se toman a broma los sentimientos o las ideas del otro?
  • ¿Alguna vez menosprecian la familia, la cultura, la religión o el lugar en el que vive el otro?
  • ¿Alguna vez uno de ustedes ha golpeado o insultado al otro?
  • ¿Alguno de ustedes desconfía del otro?
  • ¿Alguna vez uno de ustedes culpa al otro por algo que ha ido mal?
  • ¿Alguno de ustedes insiste en que solo se necesitan el uno al otro y no necesitas a otros amigos o amigas?
  • ¿Algunos de ustedes acusa al otro de cuernearle?
  • ¿Alguno de ustedes ha tratado de controlar las llamadas o mensajes de whatsapp que recibe el otro?
  • ¿Alguno toma la mayoría de las decisiones en la relación?
  • ¿Alguno de ustedes rehúsa a hablar de sentimientos y preocupaciones?
  • ¿Alguno de ustedes utiliza el chantaje emocional?
  • ¿Alguno de ustedes rechaza utilizar anticonceptivos durante el sexo?

Si nuestro hijo o hija está en una relación violenta podemos ayudarles a cambiar o terminar con ella. Si está en una relación violenta, lo mejor que podemos hacer es ayudarles a terminarla de forma segura y motivarles a hacer la denuncia. La violencia es un delito en Ecuador.

Si queremos que nuestro hijo o hija evite las relaciones violentas, podemos desanimarles a salir con alguien mucho más joven o mayor que ellos o ellas.

¿Cuáles son los signos de que existe abuso o violencia en su relación?

Las relaciones no saludables algunas veces significan abuso o violencia. Como padres o madres podemos buscar estos signos de abuso. Si nuestro hijo o hija o su pareja tienen alguno de estos signos, pueden estar en una relación violenta:

  • Depresión
  • No pasa tiempo con su familia, amigos o amigas
  • Uso de alcohol y otras drogas
  • Miedo de su pareja
  • Comportamiento celoso o controlador
  • Enfado o explosiones emocionales
  • Cambios de humor frecuentes
  • Gritos e insultos hacia la otra persona
  • Uso de amenazas e intimidación

Si tu hijo o hija tiene alguno de estos signos, necesita tu apoyo para terminar esa relación. Cuando los chicos o chicas encuentran difícil terminar una relación violenta, puede ser necesario tener ayuda profesional. En Ecuador existen muchas organizaciones que trabajan el problema de la violencia de género y pueden ayudarte a ti o a tu hija o hijo a salir de las relaciones violentas.

Otra característica importante de las relaciones violentas es que puede existir violencia sexual. Aquí tienes información para aprender más sobre cómo puedes prevenir la violencia sexual contra niñas y adolescentes.

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo o hija a entender el impacto que puede tener el sexo en sus planes de futuro?

Debemos hablar con nuestro hijo o hija para que entienda que tener sexo sin protección, puede tener serias y negativas consecuencias en forma de embarazos no deseados o Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS).

Los embarazos no deseados pueden conllevar el abandono de la escuela y de los planes de tener una carrera profesional. Las chicas embarazadas son más propensas a abandonar la escuela, ser más pobres y menos felices que las chicas que no se han embarazado. En cualquier caso, ante un embarazo no deseado podemos ayudar a nuestra hija a entender cuáles son sus opciones.

Las Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) pueden causar infertilidad y enfermedades que pueden amenazar la vida, como el cáncer o el Vih/Sida. Nuestro hijo o hija necesita aprender cuestiones básicas sobre cómo funciona su cuerpo, cómo se produce el embarazo, los anticonceptivos y el sexo seguro. Para que podamos guiarles, los padres y madres también tenemos que saber sobre estas cosas.

Debemos dar a nuestros hijos e hijas el claro mensaje de que no está bien tener relaciones sexuales sin protección. Debemos ayudarles a entender que las personas que se preocupan de las otras no las ponen en riesgo. Debemos animarles a que siempre practiquen sexo seguro y utilicen condones, incluso ayudándoles a conseguirlos o a acudir a la consulta de un proveedor de salud sexual y reproductiva. Si creen que han tenido sexo sin protección, podemos acompañarles a la consulta para realizar pruebas para detectar Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS). Encuentra un Centro Amigable de Salud sexual y reproductiva para adolescentes y jóvenes.

Por encima de todo, necesitamos ayudarles a tener una buena autoestima para que así quieran tomar buenas decisiones. Podemos hacer esto felicitando a nuestro hijo o hija por sus logros y evitando la crítica y los castigos. Escuchar sobre sus metas para el futuro les ayudará a construir una buena autoestima.

Aceptar los sueños y planes de futuro de nuestro hijo o hija fortalece nuestra relación con él o ella. Luego podemos hablar sobre cómo los riesgos de las relaciones sexuales pueden afectar esos sueños y futuro.

¿Qué puedo hacer si mi hijo o hija no tiene sexo seguro o no utiliza anticonceptivos?

A veces los y las adolescentes tienen montones de excusas para no usar protección. Aquí están algunas de esas excusas y las cosas que podemos decirles:

Si nuestro hijo o hija dice: “Es muy difícil conseguir anticonceptivos”
Podemos decir: “Te puedo acompañar a un Centro Amigable de Salud y conseguirlos contigo”

Si nuestro hijo o hija dice: “No siempre tengo condones a la mano cuando voy a tener sexo”
Podemos decir: “Siempre deberías tener un par de condones contigo. Si te olvidas del anticonceptivo o ninguno de los dos tiene condones, es mejor no tener sexo.”

Si nuestro hijo o hija dice: “A veces no tengo dinero para condones”
Podemos decir: “Hay un montón de lugares para conseguir condones gratis. Y también podemos comprar varios y así siempre tienes aunque no tengas dinero”

Si nuestro hijo o hija dice: “Si he tomado, a veces me olvido de usar el condón”
Podemos decir: “Tienes que evitar situaciones de riesgo como esa. Demasiado alcohol o usar otras drogas puede hacer que tu buen juicio disminuya y hacerte tomar riesgos que sabes que no deberías tomar, especialmente si te sientes presionado”

Si nuestro hijo o hija dice: “Si digo que quiero usar un condón, mi pareja puede pensar que tengo una infección”
Podemos decir: “Las personas que se preocupan por las otras se protegen cada vez que tienen sexo. La mayoría de la gente activa sexualmente no sabe si tiene una infección de transmisión sexual, así que es muy importante usar siempre protección.

Si nuestro hijo o hija dice: “El sexo no se siente tan bien con condones”
Podemos decir: “El condón no disminuye el placer sexual. Si sabes que no causarás un embarazo o tendrás una infección, te sentirás más relajado y disfrutarás más”

Si nuestro hijo o hija dice: “Mi pareja no quiere usar un condón”
Podemos decir: “Tienes el derecho y la responsabilidad contigo misma de decir no a cualquiera que le importas tan poco como para pedirte que lo hagas sin condón. Ese chico no te muestra respeto si no quiere usar un condón. Me gustaría que te hicieras la promesa de que no pondrás tu futuro en riesgo porque alguien te esté presionando”

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