Criar hijos o hijas LGBTI

Criar hijos o hijas LGBTI en pocas palabras

  • Nuestros hijos o hijas, sean gays, lesbianas, bisexuales, transgénero, intersexuales o estén en duda, deben saber que los amamos, pase lo que pase.
  • Necesitan nuestra ayuda para estar seguros y encontrar su lugar en el mundo.
  • Además, necesitan el apoyo de otras personas y organizaciones que defienden los derechos de gays, lesbianas, bisexuales, transgénero e intersexuales en general.  

Muchas familias tienen algún integrante que es lesbiana, gay, bisexual o transgénero. Y es posible que aún más tengan hijos o hijas que están en duda acerca de varios aspectos de su sexualidad. Pero debido a los prejuicios, la vida es muy difícil para muchos de ellos. Algunos huyen de sus familias. Muchos viven con sus familias, pero les preocupa perder su amor y apoyo si se descubre que no son heterosexuales. Cada vez son más las familias que buscan formas de ayudar a los hijos e hijas a sentirse amados y seguros.

Si en tu familia hay un adolescente homosexual (gay o lesbiana), bisexual, transgénero o que esté en duda, o si solo eres una pareja, un amigo u otro familiar preocupado, es posible que tengas muchas preguntas sobre cómo ayudarles a sentirse seguros y amados. A continuación, presentamos las respuestas a algunas de las preguntas más comunes sobre cómo criar a hijos o hijas homosexuales, bisexuales, transgéneros o en duda.

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¿Qué es la diversidad sexual?

Es la diversidad que encontramos en todas las personas relacionada con el deseo de relacionarse erótica y sexualmente. La diversidad y el respeto por las distintas formas de vivir la sexualidad son valores reconocidos en las leyes y, cada vez, más en nuestra sociedad.

Hoy en día tener un hijo o hija lesbiana, gay, bisexual, transgénero o intersexual (LGBTI) no debe ser motivo de preocupación en las familias y menos de discriminación por ser quienes son. Lo que sí debería preocuparte es tener un hijo o hija que odie o discrimine a otras personas porque tienen una sexualidad diferente a la suya.

La Constitución Política del Ecuador garantiza que todas las personas son iguales y gozan de los mismos derechos, libertades y oportunidades, sin discriminación de ningún tipo, incluyendo su identidad de género y orientación sexual.

La educación en el respeto a la diversidad es uno de los valores que puedes practicar con tu hijo o hija.

¿Qué es la orientación sexual y la identidad de género?

Cada uno de nosotros tiene un sexo biológico, ya sea femenino, masculino o intersexual. El género es la construcción social, cultural y legal que nos identifica como hombres o mujeres. Y "orientación sexual" es el término que se utiliza para describir si una persona siente deseo sexual por personas del otro género, del mismo género o por ambos géneros.

Cada uno de nosotros tiene un género y una identidad de género. Expresamos nuestra identidad de género en la forma en que actuamos, que puede ser masculina o femenina, de ninguna de las dos maneras o en ambas maneras. Algunos de nosotros somos transgénero, lo que significa que nuestro sexo biológico y nuestra identidad de género no coinciden.

Cada uno de nosotros tiene además una orientación sexual. Puedes ser bisexual, gay, lesbiana o heterosexual. O quizás tengas "dudas", no estás seguro acerca de tu orientación sexual.

Cuanto más comprendas sobre sexo biológico, género, identidad de género y orientación sexual, comprenderás más a tu hijo o hija y la forma en que se relaciona con otras personas.

¿Qué debo hacer si mi hijo o hija me dice que su orientación sexual o identidad de género no es la heterosexual?

Comúnmente, el acto de revelar o decir a alguien la orientación sexual o identidad de género se denomina “Salir del clóset”.

Independientemente de que nosotros mismos seamos heterosexuales, gays, lesbianas, bisexuales o transgéneros, los padres y madres debemos ser lo más cariñosos posibles con nuestros hijos o hijas. Se necesita valor para decirlo a los padres y madres. Cuando nuestros hijos o hijas lo hacen, quiere decir que han comenzado a aceptarse a sí mismos como son. También demuestra que quieren tener una relación abierta y franca con nosotros.

Lo más importante es escuchar, aunque esas noticias nos alivien, nos sorprendan o nos molesten. En muchos casos, nuestros hijos o hijas tienen mucha necesidad de desahogarse. Para ayudar a nuestros hijos o hijas a decir todo lo que quieran decir, podemos hacerles preguntas como: “¿Cuánto hace que lo sabes?”, “¿Cómo lo supiste?”, “¿Por qué quieres que yo sepa?”, “¿Tienes una relación?” o “¿Cómo te sientes con respecto a esto?”. Debemos respetar y afirmar sus repuestas y ser pacientes si todavía no están preparados para responder algunas preguntas.

Este no es momento de criticar. Si tenemos sentimientos confusos o negativos respecto a nuestros hijos o hijas, es mejor que los reservemos para nosotros hasta que podamos analizarlos detenidamente. Podría ser de utilidad hablar con alguien de alguna organización que defiende los derechos de personas LGBTI. Durante las siguientes conversaciones con nuestro hijo o nuestra hija, podemos hallar formas de hablar basadas en valores como: el cuidado, respeto y amor acerca de los desafíos o las decepciones que sentimos.

Es importante darnos cuenta de que posiblemente no seamos las primeras personas a quienes nuestros hijos o hijas hayan contado que no son heterosexuales. Las personas salen del clóset en etapas. En primer lugar, lo hacen ante sí mismos. Debido a que tienen un miedo especial de perder el amor y el respeto de sus padres, los hijos e hijas frecuentemente practican con sus amigos, amigas, hermanos o hermanas hasta sentirse lo suficientemente cómodos para hacerlo con sus padres y madres.

No importa qué tan sorprendidos o afectados estemos; el objetivo más importante en esta conversación es asegurarnos de que nuestros hijos e hijas sepan que están seguros y que los amamos. Por eso es muy importante decirles: “Te amo, siempre te amé y siempre te voy a amar, pase lo que pase”. Los abrazos fuertes y largos también pueden ayudar.

¿Qué puedo hacer para que mi hijo/a LGBTI se sienta seguro/a?

Los y las adolescentes homosexuales, bisexuales, transgéneros o que están en duda enfrentan muchos problemas sociales  algunos de los cuales pueden ser peligrosos.

Los y las adolescentes bisexuales pueden necesitar una afirmación especial, porque algunas personas heterosexuales y homosexuales creen erradamente que los bisexuales son, en realidad, homosexuales que no lo admiten. Si bien es posible que a las personas les lleve un tiempo comprender su orientación sexual, es muy importante recordar que la bisexualidad es una orientación sexual en sí misma.

La mejor forma de contribuir a que los y las adolescentes homosexuales, bisexuales, transgéneros y en duda se sientan seguros es comprender y apoyar. A continuación, presentamos algunas sugerencias que los ayudarán a hacerlo:

  • Preguntarles cómo podríamos ayudarlos.
  • Nunca “revelar” su orientación sexual o identidad de género sin su permiso. Dejar que ellos decidan cuándo, dónde y con quién desean compartir su orientación sexual o identidad de género.
  • Podemos ofrecer apoyo para contar a otros familiares, si así lo desean, pero nunca debemos hacerlo sin su permiso.
  • Brindarles consejos y ayudarles en sus decisiones de revelar su condición, de modo que eviten asumir riesgos innecesarios.
  • Asegurarnos de que sepan cómo tener sexo seguro y cómo utilizar anticonceptivos si alguna vez tienen relaciones sexuales con personas del sexo opuesto.
  • Aprender más acerca del mundo en que viven y apoyar la participación de nuestros hijos en las organizaciones de derechos de personas LGBTI.
  • Aprender todo lo que podamos sobre qué significa ser LGBTI.

Podemos escuchar sus relatos. Pasar tiempo con ellos. Formular preguntas como: “¿Estás en contacto con alguien de alguna organización de derechos de personas LGBTI?”, “¿Recibes apoyo de ellos?”, “¿Alguien te está acosando?”.

¿Qué más puedo hacer para apoyar a mi hijo o hija LGBTI?
  • Defenderlos de la discriminación. Podemos defender a nuestros hijos e hijas con la ayuda de miembros de la familia, profesores, autoridades escolares, proveedores de de salud, organizaciones LGBTI y de Derechos Humanos en general.
  • Podemos votar líderes políticos que respeten a las personas que tienen estas orientaciones sexuales y que protegerán sus derechos.
  • Respaldar el derecho de nuestros hijos e hijas de tener relaciones amorosas. Es una buena idea conocer a las parejas y los amigos o amigas de nuestros hijos e hijas.
  • Ayudarlos a creer que la vida será buena para ellos en el futuro.
  • Apoyar los objetivos de vida de nuestros hijos e hijas, aunque sean diferentes de los nuestros.
  • Dejar que nuestros hijos e hijas hagan su vida sin ninguna presión de nuestra parte.
  • Sentirnos orgullosos de la capacidad de nuestros hijos e hijas de tener una relación amorosa.
  • No permitir que ningún miembro de la familia ni ninguna otra persona los presione para que cambien o recurran a “terapias para curar la homosexualidad”. La homosexualidad no es una enfermedad y este tipo de “tratamientos”, pueden ser muy peligrosos y son una violación de los derechos humanos.
  • Recordarles en todo momento que los amamos.
¿Cómo puedo ayudar a mi hijo o hija transgénero?

El término transgénero define a aquellas personas que no se identifican con su sexo biológico. No se trata de que “cambian de opinión”, simplemente su mente es masculina o femenina, pero nacieron con los órganos genitales que les corresponderían al otro sexo. También es importante entender que la identidad de género no es determinada por la orientación sexual. Una persona puede ser gay, lesbiana o bisexual, y esto no significa que de alguna forma sea transgénero.

A veces, desde muy temprana edad, los niños o las niñas comienzan a rechazar los roles masculinos o femeninos que supuestamente les correspondería a su sexo. Por ejemplo, puedes ver que tu hijo rechaza vestirse como supuestamente deben hacerlo los niños o que comienza a decir “yo no soy un niño, soy una niña”. No hay que alarmarse. Si este comportamiento se une a otros signos como aislamiento o la preferencia casi exclusiva por tener amigos o amigas del “sexo opuesto”, lo mejor es buscar ayuda de un especialista en alguna organización de defensa de las personas trasnsgénero antes de que nuestro hijo o hija alcance la pubertad y comience a vivir los cambios en su cuerpo característicos de esta etapa.

Como para todos los niños y niñas, la felicidad también comienza en casa para los niños y niñas transgénero.

Los niños y niñas transgénero también pueden necesitar ayuda para considerar la posibilidad de someterse a terapia hormonal y cirugía de reasignación de género. Ambas opciones tienen efectos permanentes; por lo tanto, es muy importante escucharse mutua y atentamente y buscar ayuda profesional llegado el momento de analizar las mejores opciones para la posible transición de su hijo o hija. En el caso de los niños y niñas transgénero preadolescentes, es posible posponer las decisiones de transición con tratamientos de hormonas que ayudan a suprimir la pubertad.

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo/a que está en duda?

Lo primero que debemos hacer es asegurarnos de que nuestro hijo o hija sepa que ser homosexual, bisexual, transgénero, heterosexual o estar en duda está perfectamente bien. Es una característica personal, como ser alto o bajo, zurdo o diestro.

Es posible que nuestros hijos o hijas acudan a nosotros para buscar respuestas definitivas. Explícale a tu hijo o hija que lleva tiempo saber quién es uno mismo. Para algunas personas, es una tarea de toda la vida. Por lo tanto, no hay necesidad de apresurarse.

¿Cómo aceptar los sentimientos confusos o negativos que puedo tener como padre o madre?

Puede resultar muy difícil para los padres y madres aceptar que nuestros hijos no son heterosexuales.

A continuación, presentamos algunas cosas que podemos hacer para aliviar esos sentimientos negativos:

  • Intentar darnos cuenta de que nuestros sentimientos negativos provienen de nosotros mismos, no de nuestros hijos o hijas.
  • Informarnos sobre orientación sexual e identidad de género recurriendo a fuentes confiables.
  • Hablar con padres y madres o leer relatos de padres y madres que ya han pasado por esta situación.
  • No forzar a nuestros hijos o hijas a que sean algo que no son.

Algunos padres y madres se deprimen gravemente por la orientación sexual o la identidad de género de sus hijos o hijas. Si esto sucede, probablemente sea muy útil buscar la ayuda de un profesional que tenga una actitud positiva hacia la homosexualidad y las personas LGBTI en general.

La clave para superar estos desafíos es el amor. Así como queremos dar amor y esperanza a nuestros hijos e hijas, es igualmente importante que nos demos amor y esperanza a nosotros mismos.

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